
El Pub 333 resolvió poner fin a su actividad comercial tras el crimen de Santiago Vega, el joven de 19 años que murió durante la madrugada del 1 de agosto. El episodio se produjo a la salida del local, ubicado en inmediaciones de avenida San Martín y Plunkett.
Mediante un comunicado, desde el establecimiento confirmaron que el inmueble ya fue entregado nuevamente a su propietario, Abel Quevedo. Según explicaron, la determinación responde a la intención de priorizar “la tranquilidad, la seguridad y el bienestar” tanto de las personas vinculadas al comercio como de la comunidad.
“Lamentamos sinceramente los hechos ocurridos y esperamos que la situación pueda encaminarse de la mejor manera para toda la comunidad”, señalaron en el comunicado.



