
Los casos de amenazas de tiroteos siguen siendo un tema que abre nuevos interrogantes en las escuelas argentinas. El Gobierno elaboró un protocolo de seguridad en el que se establecen medidas para resguardar la integridad física y psicosocial ante amenazas o presencia de armas, priorizando el cuidado colectivo y la actuación rápida. El protocolo incluye el aviso inmediato al 911, el resguardo de los alumnos, el diálogo para calmar la situación, la intervención de autoridades judiciales y medidas socioeducativas posteriores.
Uno de los puntos que más generó preocupación en el ámbito docente es el que indica: “Calmar y dialogar: si un estudiante tiene un arma, tratar de calmarlo sin reproches centrados únicamente en el castigo”.
Hablamos con Analía Lusarreta, secretaria general de SUTEBA seccional Bahía Blanca, sobre la problemática: “ Tenemos la sensación de que estamos solos para encarar la situación y que tenemos una responsabilidad más. A nivel institucional, contamos con muy pocas herramientas y escaso apoyo escolar.”.
Y agregó: “La escuela puede hacer, pero está claro que no alcanza. No puede resolver lo que no está dentro de la escuela y que explota aquí adentro”.
También se refirió a que el mundo adulto no termina de comprender las redes sociales e internet. Pese a que se conversa en las escuelas, “hay momentos en los que las palabras se agotan: tienen que haber políticas”.
Por último, enfatizó que en muchas instituciones no se visibiliza la gravedad del hecho.


