
Ayer, martes 12 de mayo, se realizó en distintos puntos del país la cuarta Marcha Federal Universitaria, en reclamo de la aplicación, por parte del Poder Ejecutivo, de la Ley N° 27.795 de Financiamiento Universitario. Se estima que más de un millón de personas participaron de las movilizaciones en diferentes localidades.
En Bahía Blanca, autoridades universitarias, gremiales, estudiantiles y políticas, junto a representantes de distintos sectores sociales, encabezaron una columna que recorrió siete cuadras hasta el playón de la Universidad Nacional del Sur. Durante la marcha sostuvieron una bandera con la consigna: “Cumplan la Ley: marchamos por la Ley de Financiamiento Universitario”. Estimaciones conservadoras calcularon una concurrencia de unas 8 mil personas, mientras que integrantes de las brigadas de primeros auxilios que acompañaron la movilización señalaron —en base a su experiencia— que podrían haber asistido más de 10 mil.
En las escalinatas, dos estudiantes de la UTN, cinco de la UNS y uno de la UPSO leyeron el documento consensuado para todas las marchas del país. El texto comenzaba señalando que “la universidad pública se constituyó como una caja de resonancia de las grandes demandas del país, de sus dolores y de sus esperanzas. Hoy, como siempre, la comunidad universitaria asume la tarea de luchar por su universidad y, en esa lucha, hacer reverberar todas las demás: la discapacidad, las jubilaciones, la salud, las diversidades, el alimento, los recursos naturales y la industria nacional”.
Tras detallar el deterioro salarial y presupuestario, el documento concluye que “la universidad pública argentina somos todas y todos. Hijos e hijas de una nación que supo construir aquí lo que no se pudo en ninguna otra parte del mundo. Un instrumento de justicia social que produce movilidad social ascendente; el lugar que aloja la esperanza y hace posibles los sueños de miles de jóvenes. Es la educación pública que iguala y nos hace libres. Es el conocimiento y la ciencia que permiten alumbrar el desarrollo”.
Finalmente, el texto realiza una exhortación a la Corte Suprema de Justicia para que “nos acompañe y escuche el clamor de las plazas de toda la República y no permita que el Gobierno nacional siga incumpliendo la Ley de Financiamiento Universitario. La trama que nos impulsa se funda en el derecho a la educación, el carácter alimentario de los salarios y de las becas, y la obligación del Estado nacional de financiar la universidad pública”.
FUENTE: ENFOQUEU


